La Medicina Maya



Para la medicina maya la naturaleza está por encima de los hombres, determinando sus vidas y su proceso de salud-enfermedad. Por esta razón se venera y se deifica. El ambiente y el cosmos tienen influencia sobre la vida y explican el funcionamiento del cuerpo a través de las leyes de la naturaleza.

La medicina maya considera al hombre como parte integrante e interactuante del cosmos y la sociedad, por lo que todas las actividades del individuo repercutirán en ellas. Cualquier cambio o acción en la naturaleza, comunidad y familia, lo afectarán a su vez a él, provocándole salud o enfermedad.

Esta cosmovisión repercute en la práctica médica maya y da lugar a mecanismos específicos para el diagnóstico y tratamiento.




El pensamiento holístico de la medicina maya relaciona íntimamente el cuerpo y el alma, relaciona todas las partes y órganos del mismo cuerpo, relaciona el cuerpo con el tiempo cósmico, y relaciona el cuerpo con el frío-calor. Maneja los “principios vitales” y conceptualiza la enfermedad como un desequilibrio, el cual puede ser causado, principalmente, por elementos con propiedades frías y calientes. Las causas que atentan contra el equilibrio corporal pueden ser producidas por el propio organismo, por su familia, por la comunidad, por la naturaleza y por las distintas divinidades.

Realizar acciones contrarias o la falta de respeto contra alguno de estos elementos, rompiendo el equilibrio familiar, social, con la naturaleza, el cosmos y las divinidades, puede revertirse al individuo, generándose fuerzas nocivas, que a su vez lo afectan a él, alterando su equilibrio y produciendo enfermedad.

La salud, entonces es el resultado de vivir de acuerdo a las leyes de la naturaleza y la sociedad, y la enfermedad es el resultado de la trasgresión a esas leyes.

En la medicina maya destacan como causas de alteración del equilibrio corporal entre lo frío y lo caliente: los desórdenes alimenticios, las posturas y movimientos bruscos, el exceso de trabajo, la suciedad, la debilidad, los estados emocionales, las alteraciones del alma, los vientos, y las causas originadas por otros seres vivos, ya sea en forma

Los elementos para el tratamiento nacen, y están acordes, con el proceso de diagnóstico. Así, se utilizan los ritos (rezos y limpias) en la iglesia, la milpa, los cerros, lugares en donde se perdió el alma, etc. La herbolaria maya es un elemento importantísimo en el proceso terapéutico; los animales y minerales, aunque no tan utilizados como la herbolaria, también son un elemento utilizado.

Cuando se habla de medicina indígena tradicional no debe confundirse con plantas medicinales. La medicina indígena es mucho más amplia. Parte de ella son las plantas o herbolaria; pero, también, considera el uso de animales y minerales; los recursos humanos como j'iloles, hueseros, yerberos, rezadores de los cerros, parteras, y las diferentes combinaciones de estas especialidades (j'iloles-rezadores de los cerros, j'iloles-parteras, yerberos-j'iloles, parteras-hueseras-hierberas, etc.).

También hablamos de los recursos terapéuticos que utilizan los médicos indígenas tradicionales (el uso de velas, inciensos, refresco, aguardiente de caña, ritos, etc. etc.). Todos estos elementos, que aún existen en la comunidades indígenas de Chiapas, son los que la OMIECH trata de preservar, rescatatar y promover (principalmente entre los niños y jóvenes) para que se sigan utilizando en las propias comunidades.

Como ya mencionamos, existen varias especialidades de médicos indígenas. A continuación mencionaremos únicamente cinco: j'ilol o Pulsador, K’oponej witz o Rezador de los cerros, Tzak’bak o Huesero, Jve’t’ome o Partera, Ac’vomol o Hierbero.